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Morosidad de tarjetas persiste elevada pese al alivio total

Morosidad de tarjetas persiste elevada pese al alivio total

La morosidad de tarjetas señala presión persistente sobre hogares de menor renta, mientras la Fed de Nueva York separa impagos recientes de deuda castigada.

La morosidad de tarjetas continúa siendo uno de los focos de vigilancia dentro del crédito de los hogares en Estados Unidos. Aunque la deuda total muestra una mejora agregada, los impagos recientes en tarjetas y préstamos para automóviles permanecen en cotas elevadas, según los datos de la Fed de Nueva York sobre la evolución de la deuda de los consumidores.

La conclusión exige distinguir entre dos lecturas. Por un lado, el porcentaje global de deuda en mora descendió en el segundo trimestre de 2026. Por otro, algunos productos de consumo siguen reflejando una presión mayor que el conjunto del mercado crediticio.

La morosidad de tarjetas, estable pero elevada

La Fed de Nueva York situó en 4,7% la proporción de deuda pendiente que se encontraba en alguna fase de morosidad durante el segundo trimestre de 2026. Esa mejora agregada no elimina las diferencias entre tipos de préstamo.

En las tarjetas, los saldos con más de 30 días de retraso se han mantenido cerca del 9% desde que alcanzaron ese nivel en 2024. En los préstamos para automóviles, la referencia ronda el 8%, mientras que en las hipotecas se aproxima al 4%.

Joelle Scally, asesora de política económica de la Fed de Nueva York, señaló: «Las tasas de morosidad en la mayoría de los productos se han mantenido estables durante los dos últimos años». Aun así, añadió: «Aun así, las nuevas moras en los préstamos para automóviles y las tarjetas de crédito siguen en niveles elevados, una tendencia que continuaremos vigilando».

📊 Las transiciones hacia impagos graves

El indicador más sensible para evaluar el deterioro del crédito es la entrada en mora grave, definida como un retraso de 90 días o más. Estas transiciones se mantuvieron relativamente estables durante el último año, si bien registraron un ligero aumento.

En tarjetas de crédito, la tasa pasó de 6,93% en el segundo trimestre de 2025 a 6,97% en el mismo periodo de 2026. Los préstamos para automóviles avanzaron del 2,93% al 3%, y las hipotecas repuntaron del 1,29% al 1,52%.

Excluyendo la deuda castigada, las nuevas moras de tarjetas se han movido alrededor del 3% de los saldos desde 2024. La última lectura fue del 2,95%, una cifra que ayuda a matizar el aumento observado en algunos indicadores de saldo.

La morosidad de tarjetas y el efecto de la deuda castigada

La morosidad de tarjetas también presenta una diferencia relevante entre los préstamos que entran en impago y el volumen acumulado de saldos deteriorados. En el último trimestre, la deuda de tarjetas que alcanzó 90 días de retraso representó el 6,97% del saldo, mientras que la deuda con más de 90 días de retraso se situó en el 2,3%.

La Fed de Nueva York indicó además que, entre el tercer trimestre de 2022 y el primer trimestre de 2026, el porcentaje de saldos de tarjetas con más de 90 días de retraso aumentó del 7,6% al 12,8%. Esa medición incluye deuda castigada, por lo que no equivale directamente a la entrada de nuevos impagos.

Los economistas de la institución explicaron que «la tasa de morosidad sobre el saldo está aumentando debido a una cartera de deudas castigadas antiguas que los prestamistas han estado reportando durante periodos más largos, y no por un deterioro fundamental en la incidencia de la morosidad».

La excepción de los préstamos estudiantiles

Los préstamos estudiantiles quedaron fuera de la comparación más limpia entre productos. La reanudación de la notificación de deuda estudiantil en situación de impago, tras el fin de la pausa aplicada durante la pandemia, generó distorsiones en sus cifras.

Para un inversor, el mensaje central no es una mejora uniforme del consumidor. El descenso de la morosidad global convive con una morosidad de tarjetas todavía elevada y con pequeños repuntes en autos e hipotecas, mientras que la composición de la deuda castigada condiciona la interpretación de los datos más severos.

Qué vigilar en la morosidad de tarjetas

Para seguir la situación, conviene observar primero si las nuevas moras de tarjetas se mantienen estables o vuelven a aumentar. Este dato permite evaluar si los problemas de pago están creciendo ahora, en lugar de limitarse a reflejar saldos deteriorados de periodos anteriores.

También importa vigilar la evolución hacia retrasos de al menos 90 días en tarjetas, préstamos para automóviles e hipotecas. Un aumento sostenido en varios productos reforzaría la señal de mayor presión financiera entre los hogares. Si las entradas en mora se estabilizan, la lectura sería más consistente con un efecto de composición ligado a deuda castigada.

Los préstamos estudiantiles requieren una interpretación separada. La reanudación de la notificación de deuda en impago introduce distorsiones y limita su utilidad para comparar la salud crediticia con la del resto de productos.

*Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.*

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Este contenido es informacion economica de caracter divulgativo y no constituye una recomendacion de inversion ni asesoramiento financiero personalizado. Invertir conlleva riesgo de perdida del capital. Antes de tomar cualquier decision, contrasta la informacion y valora consultar con un asesor registrado.

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