Preparando tu campus de trading

Solo unos segundos

Danos un momento

Te estamos abriendo las puertas del campus

Skip links
Tipos en EE UU enfrían al Ibex tras rozar los 20.300

Tipos en EE UU enfrían al Ibex tras rozar los 20.300

Los tipos en EE UU pierden presión tras datos moderados, sosteniendo Wall Street; el Ibex acusa su concentración bancaria y la escasa liquidez estival local.

Las expectativas sobre los Tipos en EE UU volvieron a dirigir la sesión, aunque no evitaron que el Ibex 35 perdiera el impulso tras rozar nuevos máximos. El mercado interpreta la moderación de los precios como una razón para que la Reserva Federal espere antes de endurecer de nuevo su política monetaria.

La sesión descrita por la información de mercado sobre el Ibex 35 y las expectativas monetarias en Estados Unidos refleja una cautela creciente. Los datos de inflación mejoran el ánimo inversor, pero la energía, la geopolítica y unos activos exigentes en valoración impiden dar por resuelto el debate.

Tipos en EE UU: baja la probabilidad de otra subida en septiembre

El índice de precios al productor de julio avanzó un 4,7% interanual, frente al 5,5% de junio. Tras el dato, la probabilidad implícita de una nueva subida de tipos por parte de la Reserva Federal en septiembre descendió al 34,4%, desde el 55% que se descontaba antes de la última reunión de la institución.

Este movimiento se suma a la señal emitida por el IPC de julio, que apuntó a presiones inflacionistas contenidas. Para la renta variable, unos Tipos en EE UU sin cambios reducirían el riesgo de un nuevo golpe a las valoraciones y aliviarían la presión sobre la financiación.

Eric Winograd, economista jefe para EE UU de Alliance Bernstein, considera prematuro extraer una conclusión definitiva. «La decisión sigue completamente abierta», afirma, al recordar que antes de la próxima reunión se conocerán el informe de empleo de agosto y otro dato de inflación.

Los inversores también esperan la intervención de Kevin Warsh, presidente de la Reserva Federal, en el simposio de Jackson Hole. Aunque Warsh ha reiterado que no quiere anticipar los próximos pasos del banco central, sus palabras podrían modificar las expectativas sobre los Tipos en EE UU.

El Ibex cede tras superar los 20.300 puntos

El Ibex 35 llegó a rebasar los 20.300 puntos durante la jornada, pero terminó con una caída del 0,18% y por debajo de los 20.200 puntos. La bajada de Santander, del 0,2%, contribuyó al retroceso de un índice donde el peso de la banca amplifica las tomas de beneficios.

La falta de volumen habitual en agosto está dificultando que los índices consoliden los niveles récord. No implica por sí sola un cambio de tendencia, pero sí deja al mercado más expuesto a movimientos bruscos cuando faltan catalizadores claros.

  • ▪️ El Dax alemán retrocedió un 0,15%.
  • ▪️ El FTSE británico cayó un 0,56%.
  • ▪️ El Cac francés perdió un 0,28%.
  • ▪️ El Euro Stoxx 50 avanzó un 0,18%, aunque no consolidó máximos.

La bolsa estadounidense mantuvo un tono más firme. A falta de media hora para el cierre, el S&P 500 registraba máximos históricos y el Nasdaq subía un 0,9%, respaldado por la expectativa de que la Fed mantenga estables los Tipos en EE UU en septiembre.

🔍 Inflación y credibilidad: el principal contrapunto

La lectura favorable de los últimos indicadores no elimina el riesgo inflacionista. Paolo Zanghieri, economista jefe de Generali Investments, cree que el mercado puede estar adelantando sus conclusiones y mantiene como escenario base una subida en diciembre.

«Nuestro escenario base es que esto suceda en diciembre, aunque la necesidad de restaurar la credibilidad podría inclinar la balanza hacia un movimiento ya en septiembre», señala Zanghieri. Su argumento se apoya en el compromiso de Kevin Warsh contra la inflación y en que los precios acumulan cinco años por encima del objetivo del 2%.

David Kohl, economista jefe de Julius Baer, comparte esa prudencia. «La inflación de EE UU no es lo suficientemente baja para descartar una subida de tipos», sostiene.

El mercado de deuda recoge esa tensión entre el corto y el largo plazo. El rendimiento estadounidense a 30 años alcanzó a finales de julio máximos desde 2007 y, pese al descenso reciente, sigue por encima del 5,2%. Los rendimientos a corto plazo, más ligados a los Tipos en EE UU esperados, han bajado por debajo del 4,2%.

El petróleo mantiene abierto el riesgo para los Tipos en EE UU

La energía sigue siendo el factor capaz de alterar el escenario más optimista. Con las negociaciones entre EE UU e Irán en punto muerto, el barril de brent cerró por encima de los 87 dólares, pese a haberse alejado de sus máximos recientes.

Elise Backman, gestora de carteras de materias primas en Wellington Management, advierte: «Aunque los mercados parecen descontar una resolución rápida del conflicto y la normalización de los flujos energéticos, los riesgos apuntan a un encarecimiento más persistente de la energía y a mayores presiones inflacionistas a corto plazo».

Según las estimaciones de Backman, una reapertura inmediata del estrecho de Ormuz exigiría al menos cuatro meses para recuperar cerca del 80% de la producción previa al estallido de la guerra. Si las tensiones no empeoran, prevé un Brent entre 90 y 100 dólares durante las próximas seis semanas.

Un agravamiento del conflicto podría llevar el crudo hasta 110 dólares por barril. Backman califica esa cota como «un umbral a partir del cual, históricamente, los mercados se han mostrado mucho más sensibles a la evolución del petróleo».

Para el inversor, la conclusión es menos lineal de lo que sugieren las subidas de Wall Street. La caída de las probabilidades de endurecimiento monetario apoya a la renta variable, pero una energía más cara o nuevos repuntes de inflación pueden reabrir rápidamente el debate sobre los Tipos en EE UU.

Tipos en EE UU: señales que vigilar

La principal cuestión para el mercado es si la desaceleración de la inflación puede sostenerse. Los próximos datos de empleo e inflación serán determinantes. También lo será el mensaje de Kevin Warsh, porque puede modificar rápidamente las expectativas sobre la política monetaria.

La deuda aporta una señal complementaria. La relajación de los rendimientos a corto plazo apunta a una menor presión de tipos inmediatos. En cambio, unos rendimientos largos todavía elevados sugieren que persisten dudas sobre la inflación, la credibilidad monetaria y el coste de financiarse a largo plazo.

Un petróleo más estable y nuevas señales de contención de precios respaldarían la hipótesis de una pausa. Por el contrario, una escalada geopolítica o un nuevo repunte energético reabrirían el debate sobre otra subida. Con volúmenes reducidos, cualquier sorpresa puede amplificar los movimientos bursátiles.

La energía condiciona la desinflación

La moderación de las presiones sobre los precios ha reforzado la expectativa de una política monetaria menos restrictiva en Estados Unidos. Esa lectura favorece a la renta variable, especialmente cuando las valoraciones ya exigen que los beneficios y la inflación evolucionen de forma favorable.

Sin embargo, el conflicto en Oriente Próximo mantiene abierta una vía de transmisión hacia la economía: la energía. Un encarecimiento persistente del crudo podría elevar de nuevo las presiones inflacionistas y obligar a revisar las expectativas sobre los bancos centrales.

*Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.*

Ref. 13ago-capital

Este contenido es informacion economica de caracter divulgativo y no constituye una recomendacion de inversion ni asesoramiento financiero personalizado. Invertir conlleva riesgo de perdida del capital. Antes de tomar cualquier decision, contrasta la informacion y valora consultar con un asesor registrado.

Leave a comment


Esta web utiliza cookies. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información