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Recompras del Tesoro calman los bonos, no la deuda

Recompras del Tesoro calman los bonos, no la deuda

Las recompras del Tesoro buscan contener el repunte de rentabilidades, pero el alivio depende de inversores extranjeros mientras crecen déficit, inflación y costes tecnológicos.

Las Recompras del Tesoro estadounidense han dado un respiro a la renta fija global este jueves. La decisión de ampliar las operaciones sobre deuda de largo plazo rebajó las rentabilidades, debilitó al dólar y mejoró el tono de parte de la renta variable, según recoge la información sobre la reacción de los mercados tras la medida del Tesoro de Estados Unidos.

El movimiento llega después de una semana de fuerte presión vendedora en los bonos. La preocupación por el aumento de la deuda pública se extendió desde Estados Unidos hasta Alemania y Japón, con el encarecimiento del petróleo y el endeudamiento tecnológico vinculado a la IA como factores adicionales de tensión.

Recompras del Tesoro para frenar la presión en los bonos

El Tesoro de Estados Unidos comunicó que duplicará el volumen de sus recompras de deuda a largo plazo. El objetivo es contener el avance de las rentabilidades, después de que el bono estadounidense a 30 años alcanzara a comienzos de semana su nivel más alto desde 2007.

La rentabilidad a 30 años descendió hasta el 5,1869% durante la negociación asiática. En la sesión previa ya había caído 9 puntos básicos. A su vez, el rendimiento del bono de referencia a 10 años se situó en el 4,6427%, tras bajar 5 puntos básicos el miércoles.

Eric Robertsen, jefe global de investigación y estratega jefe de Standard Chartered, interpretó que el nivel de las rentabilidades largas había pasado a ser incómodo para el Tesoro estadounidense. La reacción oficial revela la relevancia que ha adquirido el tramo largo de la curva para el mercado.

El alivio alcanza a Japón, pero no elimina el riesgo

La mejora también se trasladó a la deuda japonesa. La rentabilidad del bono del gobierno japonés a 40 años cayó 9,5 puntos básicos, hasta el 4,055%, mientras que la del vencimiento a 30 años cedió 8,5 puntos básicos, hasta el 3,995%.

Estas caídas reducen la presión inmediata sobre los precios de los bonos, pero no resuelven las dudas de fondo. El mercado sigue vigilando el volumen de deuda pública y la capacidad de los inversores para absorber nuevas emisiones sin exigir rendimientos más elevados.

Ahí reside el límite de las Recompras del Tesoro. La medida puede sostener la demanda en el corto plazo, aunque no cambia por sí sola las preocupaciones que desencadenaron la venta masiva de renta fija.

📌 La advertencia de los inversores institucionales

Cusson Leung, director de inversiones de KGI, sostuvo que el apoyo del Tesoro probablemente será transitorio. Su advertencia es relevante porque una intervención mayor puede tener una consecuencia no deseada: incentivar ventas entre los tenedores institucionales.

Por tanto, la lectura no es inequívocamente alcista para los bonos. Las Recompras del Tesoro han frenado la caída de los precios por ahora, pero la fuente recoge el riesgo de que el mercado cuestione la necesidad de mantener ese respaldo.

  • ▪️ El bono estadounidense a 30 años se mantiene en el 5,1869%.
  • ▪️ El rendimiento a 10 años cotiza en el 4,6427%.
  • ▪️ La deuda japonesa de muy largo plazo también corrigió desde máximos de varias décadas.

Recompras del Tesoro, bolsas y dólar

El cambio de ánimo favoreció a la renta variable asiática. El Nikkei japonés avanzó un 1,4%, los futuros del Nasdaq subieron un 0,4% y los del S&P 500 ganaron un 0,15%.

Europa mostró una respuesta más cauta. Los futuros del Euro Stoxx 50 retrocedieron un 0,2%, mientras que los del Ibex 35 se negociaron sin cambios.

En divisas, el euro permaneció próximo a su máximo desde el 29 de mayo, en 1,1672 dólares. Los analistas de OCBC señalaron en una nota recogida por Reuters que limitar las rentabilidades largas podría implicar un dólar más débil para preservar el atractivo de la deuda estadounidense entre los inversores extranjeros.

La atención pasará ahora a la Reserva Federal. Las actas de su última reunión mostraron una mayor inquietud por la inflación: varios responsables estaban dispuestos a elevar los tipos y muchos consideraban necesario encarecer el crédito si la inflación no vuelve al objetivo del 2%.

Los analistas de OCBC identificaron como siguiente cita relevante el discurso del presidente de la Fed, Kevin Warsh, en el simposio de Jackson Hole de la Reserva Federal de Kansas City la próxima semana. No esperan un mensaje especialmente restrictivo ante la falta de una orientación prospectiva explícita.

Por último, el petróleo mantuvo su presión sobre el panorama de inflación. Los futuros del Brent subieron un 0,1%, hasta 91,69 dólares por barril, y los del crudo estadounidense avanzaron un 0,2%, hasta 86,00 dólares.

Los datos del miércoles mostraron una ralentización del tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz. La mayoría de los armadores evitó esa ruta ante la falta de una señal clara sobre su reapertura tras el bloqueo impuesto durante la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán.

Deuda, inflación y petróleo

La tensión se concentra en el extremo largo de los mercados de deuda. La preocupación por el volumen de endeudamiento público ha coincidido con costes energéticos elevados y con grandes necesidades de financiación vinculadas a la inteligencia artificial.

Ese cruce complica la lectura macroeconómica. Un petróleo más caro puede sostener las presiones inflacionistas, mientras el alza de las rentabilidades encarece la financiación. La Reserva Federal queda así ante un entorno en el que la evolución de la inflación y la estabilidad de la deuda adquieren peso simultáneo.

La referencia de 2007

📖 El máximo alcanzado por la rentabilidad del bono estadounidense a treinta años desde 2007 funciona como una señal de la excepcional presión acumulada en el tramo más largo de la curva. La comparación subraya que la inquietud no se limita a una oscilación diaria, sino que afecta a las expectativas sobre deuda e inflación a largo plazo.

Qué vigilar tras las Recompras del Tesoro

El primer punto a seguir es si el descenso de las rentabilidades se mantiene sin necesidad de nuevas medidas de apoyo. Las recompras pueden aliviar la presión inmediata sobre los bonos. Sin embargo, no eliminan por sí mismas las dudas sobre el volumen de deuda que deberá absorber el mercado.

También importa la reacción de los inversores institucionales. Una estabilización de la deuda y una menor presión vendedora reforzarían la idea de que el episodio fue transitorio. Un nuevo repunte de las rentabilidades o ventas adicionales de esos tenedores apuntarían, en cambio, a que el problema de fondo continúa abierto.

Por último, conviene observar el petróleo, el tráfico por el estrecho de Ormuz y las señales de la Reserva Federal sobre inflación y tipos. Si la energía mantiene la presión inflacionista, el margen para una política monetaria menos restrictiva sería más limitado. Eso podría devolver tensión a los bonos y condicionar al resto de activos.

*Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.*

Ref. 20ago-baja

Este contenido es informacion economica de caracter divulgativo y no constituye una recomendacion de inversion ni asesoramiento financiero personalizado. Invertir conlleva riesgo de perdida del capital. Antes de tomar cualquier decision, contrasta la informacion y valora consultar con un asesor registrado.

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