Controles de la City: proponen eximir a 140.000 directivos
Los controles de la City cambiarían bajo las propuestas del Banco de Inglaterra y la FCA, que buscan reducir cargas para reforzar la competitividad británica.
El nuevo alcance de los controles de la City
El Banco de Inglaterra y la Autoridad de Conducta Financiera (FCA) han propuesto rebajar parte de los controles de la City creados tras la crisis financiera de 2008. Según la información publicada por The Guardian sobre los cambios regulatorios, el objetivo declarado es reducir cargas para las empresas y reforzar la competitividad británica.
La propuesta eximiría a unos 140.000 directivos de controles adicionales. Los exámenes anuales más exigentes quedarían concentrados en los cargos más altos, incluidos consejeros delegados y directores financieros.
Se trata de una propuesta de los reguladores, no de una norma ya aprobada. Por tanto, el alcance definitivo dependerá de cómo se concrete la reforma.
Por qué se revisan los controles de la City
El régimen de altos directivos nació para que hubiera una responsabilidad individual más clara después del colapso bancario de 2008. Buscaba evitar que las decisiones relevantes quedaran diluidas dentro de una organización y que pocos responsables respondieran por conductas que dañaran al sistema.
Estas reglas se aplicaron primero a los bancos y después se extendieron al resto de empresas de servicios financieros, incluidas gestoras de activos y fondos de cobertura. Reducir el número de personas sometidas a revisión anual simplifica procesos internos, pero concentra el control preventivo en una capa más reducida de ejecutivos.
Una revisión de idoneidad evalúa si una persona cumple las condiciones exigidas para ejercer una función regulada. Que se estreche ese universo de revisión no acredita por sí mismo una rebaja de la conducta exigida, aunque sí modifica cómo se supervisa.
Menos comunicaciones y ahorro previsto
Las entidades dejarían de comunicar a los reguladores algunas primeras advertencias y faltas leves, como retrasos o abandonos de llamadas. En cambio, deberían notificar las conductas graves, las advertencias finales y los despidos.
La comunicación interna se mantendría para los casos iniciales. La alta dirección, incluidos el consejero delegado y los directores financieros, seguiría recibiendo esas incidencias.
Banco de Inglaterra y FCA calculan que la medida ahorraría a las empresas unos 2.000 millones de libras en 10 años. También estiman menores costes anuales para ambos organismos, de 11,5 millones y 229 millones de libras, respectivamente.
Ese ahorro es una estimación regulatoria, no un resultado ya obtenido. Tampoco se explica cómo variaría la carga para cada tipo de firma financiera.
El riesgo de concentrar la supervisión
En una declaración conjunta, los reguladores sostienen que los estándares de responsabilidad individual y conducta se mantendrán. Su posición es que los directivos seguirán respondiendo por infracciones que afecten a la sociedad o a sus empleadores.
The Guardian no recoge una posición contraria a la reforma. Aun así, la cuestión abierta es si unos controles de la City más concentrados podrán detectar con la misma rapidez problemas que antes quedaban registrados mediante comunicaciones más frecuentes.
Competitividad frente a carga regulatoria
🌍 La reforma sitúa a la City ante una tensión habitual en los centros financieros internacionales: reducir costes administrativos sin debilitar la cultura de control. El cambio desplaza recursos desde la revisión rutinaria de una base amplia de empleados hacia las funciones con mayor capacidad de decisión.
La competitividad regulatoria puede influir en dónde las firmas concentran actividad y equipos de cumplimiento. A la vez, una arquitectura de supervisión más selectiva eleva la importancia de los mecanismos internos que detectan problemas antes de que alcancen a la alta dirección.
Los controles de la City y los fondos financieros
Quien tenga fondos con presencia en bancos, gestoras o firmas financieras británicas puede encontrarse con entidades que afronten menos costes de cumplimiento. Esa reducción puede mejorar la eficiencia operativa. También cambia el peso que asumen los controles internos y los máximos responsables.
Para quien empieza a invertir, esta noticia ayuda a distinguir dos factores dentro de una empresa financiera: sus ingresos y su gobierno corporativo. La señal decisiva será el diseño final de la reforma. En particular, importará qué puestos quedan fuera de las revisiones reforzadas y cómo se delimita la comunicación de incidencias graves.
Sigue aprendiendo
Lectura recomendada: Invertir en bancos a corto y largo plazo.
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Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.
Ref. 22oct-bursatil
Este contenido es información económica de carácter divulgativo y no constituye una recomendación de inversión ni asesoramiento financiero personalizado. Invertir conlleva riesgo de pérdida del capital. Antes de tomar cualquier decisión, contrasta la información.


