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Objetivo del S&P 500 baja a 7.900 por la Fed

Objetivo del S&P 500 baja a 7.900 por la Fed

El Objetivo del S&P 500 de Yardeni incorpora un múltiplo menor, señal de que el bono al 5% vuelve a encarecer las valoraciones bursátiles.

✅ Activos a vigilar: S&P 500, Nasdaq, bonos del Tesoro estadounidense a 10 años y expectativas sobre el tipo de los fondos federales.

Inflación de oferta y tipos

🌍 El mercado afronta una combinación incómoda: el encarecimiento energético presiona los precios, mientras la política monetaria intenta enfriar la demanda. Esa respuesta puede contener efectos secundarios sobre la inflación, pero no restaura por sí sola el suministro de petróleo.

El resultado es un entorno menos favorable para valoraciones exigentes. Si el coste del dinero se mantiene elevado, empresas y consumidores afrontan decisiones de gasto e inversión más restrictivas.

El Objetivo del S&P 500 más ambicioso de Wall Street pierde velocidad. El analista Ed Yardeni ya no espera que el índice alcance los 8.400 puntos al cierre de 2026, pese a que esa era su previsión al comienzo del año.

La revisión aplaza ese nivel hasta mediados de 2027 y sitúa la nueva referencia para diciembre de 2026 en 7.900 puntos. El cambio coincide con una Reserva Federal que ha vuelto a elevar los tipos para responder a la inflación, según recoge la información sobre la rebaja de previsiones de Ed Yardeni y la decisión de la Fed.

El Objetivo del S&P 500 cambia de calendario

Yardeni había proyectado que el S&P 500 terminaría el ejercicio en 8.400 puntos. Con el índice en torno a 7.610 puntos, su nueva estimación de 7.900 puntos aún implica una subida, pero mucho menor que la prevista inicialmente.

La clave de la corrección no es una rebaja explícita de beneficios empresariales. El analista ha reducido el múltiplo que considera razonable para el mercado ante el ascenso de las rentabilidades de la deuda.

«Dado el reciente repunte de las rentabilidades de los bonos, estamos reduciendo nuestra estimación del PER futuro del S&P 500 al cierre del año, de 19,8 a 18,6, lo que rebaja nuestro objetivo de cierre de año de 8.400 a 7.900», afirmó Yardeni en una nota de análisis, según Bloomberg.

Para un inversor, la modificación del PER previsto es relevante. Un índice puede avanzar y, aun así, ofrecer un potencial más limitado si el mercado está dispuesto a pagar menos por cada dólar de beneficios esperados.

Tipos, petróleo e inflación: el freno de la Fed

El 16 de septiembre, el Comité Federal de Mercado Abierto optó por elevar el tipo de los fondos federales en vez de recortarlo. La decisión llevó el rango al 3,75%-4%.

El endurecimiento contrasta con las expectativas que surgieron tras la sustitución de Jerome Powell por Kevin Warsh el 22 de mayo. El texto sitúa el giro en el impacto de la actuación de la Casa Blanca en Irán, que restringió la oferta de petróleo y elevó los precios de la gasolina.

La inflación ofrece el argumento inmediato para mantener la cautela. En julio, el índice de precios PCE aumentó un 3,7%, mientras que el PCE subyacente, sin alimentos ni energía, subió un 3,3% interanual. Ambas lecturas permanecen por encima del objetivo del 2% de la Fed.

  • ▪️ Goldman Sachs prevé un PCE subyacente del 3,15% en agosto.
  • ▪️ Los datos de agosto se publicarán el 30 de septiembre.
  • ▪️ La previsión de Goldman Sachs incorpora cambios metodológicos que reducirán la inflación comunicada.

El problema, según el planteamiento recogido, es que el encarecimiento de la energía puede responder a un factor de oferta. La Fed busca moderar la demanda de los consumidores para compensar sus efectos sobre la inflación y las cadenas de suministro, pero queda por comprobar si esa estrategia basta.

Objetivo del S&P 500 y el coste del dinero

La rentabilidad del bono del Tesoro estadounidense a 10 años se ha acercado al 5%. Esa referencia importa porque compite con la renta variable y sirve para evaluar nuevos proyectos, además de influir en el coste de numerosos préstamos.

Unas rentabilidades más altas pueden restringir el crecimiento económico futuro y dificultar los ingresos y beneficios de las compañías del S&P 500. Esa conexión ayuda a explicar por qué Yardeni rebaja su múltiplo futuro y, con él, el Objetivo del S&P 500.

La señal de la Fed tampoco sugiere que septiembre vaya a ser necesariamente un episodio aislado. El gráfico de puntos de septiembre apunta a una segunda subida antes de que concluya 2026, lo que revertiría los recortes aplicados el pasado octubre y diciembre bajo Powell.

Cuatro de los 18 miembros que presentaron previsiones contemplan dos subidas adicionales, según CNBC. Por su parte, la herramienta CME FedWatch elevaba al 49% la probabilidad de un tipo de fondos federales del 4%-4,25% en octubre; un mes antes, la probabilidad de que los tipos alcanzaran el 4% ese mes era solo del 7%.

El gestor de fondos de TheStreet Pro Chris Versace subrayó el cambio en las expectativas tras el gráfico de puntos. «¿Aplicará la Fed esa próxima subida antes de las elecciones legislativas de mitad de mandato? En cualquier caso, es una más de lo que el mercado esperaba antes de que termine 2026, según la herramienta CME FedWatch a primera hora de hoy», escribió.

El contrapunto bajista para los índices

La subida de tipos no obliga por sí sola a una caída inmediata de las acciones. El gestor de hedge funds Doug Kass planteó que la primera reacción podría ser favorable, si el mercado interpreta la postura de la Fed como una respuesta responsable ante una inflación persistente.

Sin embargo, Kass no espera que esa fortaleza se prolongue. «Las acciones podrían responder inicialmente de forma positiva a lo que se percibe como una política monetaria responsable ante una inflación persistente. No espero que el repunte se sostenga y tengo previsto ponerme corto en índices si suben con fuerza», escribió en su diario de TheStreet Pro antes del anuncio de la Fed.

Su advertencia va más allá de una reacción de corto plazo. «Creo que ya hemos visto el máximo anual de los índices S&P y Nasdaq».

Así, el nuevo Objetivo del S&P 500 de Yardeni no elimina la expectativa de avance desde los 7.610 puntos actuales. Sí refleja un mercado con menos margen para valoraciones elevadas, mientras los inversores valoran si la inflación y los tipos mantendrán la presión sobre la renta variable.

Qué puede cambiar el Objetivo del S&P 500

La cuestión central es si las rentabilidades de la deuda seguirán elevadas o retrocederán. Una estabilización de esas rentabilidades aliviaría la presión sobre las valoraciones. Un nuevo ascenso reforzaría la idea de que el mercado debe aceptar múltiplos más bajos.

También conviene vigilar la próxima lectura de inflación subyacente y la evolución del petróleo y la gasolina. Una moderación sostenida de los precios respaldaría una política monetaria menos restrictiva. En cambio, una inflación persistente daría más peso a la posibilidad de nuevas subidas de tipos.

La reacción de los índices tras las decisiones de la Fed será otra señal relevante. Un avance amplio y duradero sugeriría que el mercado confía en la capacidad de contener la inflación. Una recuperación breve seguida de debilidad apuntaría a que pesan más el coste financiero y la incertidumbre sobre los beneficios.

*Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.*

Ref. 16sep-finanzas

Este contenido es informacion economica de caracter divulgativo y no constituye una recomendacion de inversion ni asesoramiento financiero personalizado. Invertir conlleva riesgo de perdida del capital. Antes de tomar cualquier decision, contrasta la informacion y valora consultar con un asesor registrado.

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