Inflación de EE.UU. impulsa a Wall Street pese a la Fed
La Inflación de EE.UU. al 3,4% sostiene el rebote de los índices, pero deja a la Reserva Federal margen para aplazar decisiones en septiembre.
💡 El dato de los sesenta y cinco meses consecutivos con inflación por encima del objetivo revela que el desafío no es puntual. Su relevancia está en que convierte cada nueva lectura de precios en una prueba para la credibilidad de la política monetaria.
La Inflación de EE.UU. ha devuelto el tono positivo a Wall Street. Los tres grandes índices avanzan después de que el IPC se situara en el 3,4%, una décima por debajo de junio y exactamente en línea con las previsiones del mercado. El dato puede consultarse en la información de mercado sobre el IPC estadounidense y la reacción de Wall Street.
La lectura no despeja la próxima decisión de la Reserva Federal, pero evita una sorpresa que hubiera obligado a revisar las expectativas. Tras el informe laboral conocido el viernes, los inversores ven más margen para que la Fed mantenga los tipos en septiembre.
Inflación de EE.UU. y la decisión de septiembre
La herramienta FedWatch de CME asigna una probabilidad del 61% a que los tipos permanezcan sin cambios en septiembre. Esa estimación refleja que el mercado no considera cerrada la puerta a una subida, pese a que el IPC no ha rebasado las expectativas.
Neil Wilson, citado entre los analistas que siguen el dato, señala que la inflación estadounidense confirmó la señal del último informe de empleo. Según su lectura, el mercado dejó de descontar una subida en la reunión del próximo mes, aunque los operadores aún anticipan un endurecimiento de 25 puntos básicos en diciembre.
Wilson también recuerda que julio fue el sexagésimo quinto mes consecutivo con una inflación por encima del objetivo. La Inflación de EE.UU., por tanto, ha perdido capacidad para provocar un sobresalto inmediato, pero sigue sin ofrecer a la Fed una victoria concluyente.
Un IPC sin sorpresa no equivale a una señal de alivio
Para Artem Bakushev, director de Riesgos de Monaxa, que el informe haya coincidido con los titulares y las previsiones deja a la Fed con condiciones favorables si opta por elevar los tipos. Su advertencia es relevante para el mercado de divisas: aconseja prudencia ante posiciones bajistas significativas sobre el dólar.
Bakushev vincula además el dato con la situación de Trump. A su juicio, una inflación elevada puede agravar los problemas derivados de la caída de popularidad y del perjuicio causado a su imagen por la guerra en curso entre Estados Unidos e Irán.
La postura de Bakushev introduce el principal contrapunto a la reacción positiva de la bolsa. Un IPC en línea con lo esperado reduce el riesgo de una sorpresa inflacionista, pero una tasa del 3,4% aún se mantiene por encima del nivel deseado por la Reserva Federal.
Inflación de EE.UU.: el coste que miran las empresas
Sandeep Pyapali, consejero delegado y fundador de Mesta, considera más significativo que el resultado haya quedado en línea con las expectativas que una desviación puntual. Desde esa perspectiva, septiembre continúa abierto y los datos no han dictado todavía el próximo paso de la Fed.
Pyapali pone el foco en una consecuencia menos visible para las compañías que mueven dinero entre países. El coste relevante no sería solo un eventual ajuste de 25 puntos básicos, sino varios días de liquidación durante los cuales la exposición a divisas permanece sin cubrir mientras actúa la banca corresponsal.
- ▪️ El IPC se moderó al 3,4% desde el nivel de junio.
- ▪️ FedWatch de CME calcula un 61% de probabilidad de tipos sin cambios en septiembre.
- ▪️ El mercado mantiene la previsión de una subida de 25 puntos básicos en diciembre.
Ormuz mantiene abierto el riesgo sobre el petróleo
La atención del mercado no se limita a la Inflación de EE.UU. El estrecho de Ormuz sigue siendo un foco de riesgo mientras se espera un acuerdo para reabrir una ruta esencial para el comercio de crudo, un pacto que el mercado esperaba que se cerrara la semana pasada.
Ozkardeskaya indicó que el repunte del crudo estadounidense se frenó tras las declaraciones del ministro de Defensa de Pakistán sobre la cercanía de algún tipo de acuerdo. Sin embargo, Irán sostuvo después que Ormuz seguirá cerrado hasta que Estados Unidos cumpla las condiciones exigidas.
Las demandas cruzadas de ambas partes apuntan a que la solución no será inmediata. A ello se suma la disminución de las reservas estratégicas de petróleo de Estados Unidos y la advertencia del FMI: los precios actuales no reflejan la gravedad del choque de suministro que atraviesa el mundo.
El FMI atribuye la contención de los precios a una menor demanda, una mayor producción y la reducción de inventarios. No obstante, advierte de que los márgenes de seguridad se están agotando, lo que aumenta la vulnerabilidad ante un nuevo choque.
La respuesta de los demás activos
El West Texas baja un 0,30%, hasta los 82,94 dólares, mientras el Brent cae un 0,34%, hasta los 88,50 dólares. El comportamiento del crudo muestra que la preocupación por Ormuz convive, por ahora, con una cotización sin dirección clara.
En divisas, el euro gana un 0,06% frente al dólar y cotiza en 1,1549 dólares. La rentabilidad del bono estadounidense a diez años se modera al 4,664%.
El oro avanza un 0,80%, hasta 4.476 dólares por onza, y el bitcoin suma un 0,92%, hasta 63.922 dólares. La sesión combina así el alivio inicial por el IPC con dos riesgos que permanecen sin resolver: la senda de tipos y el suministro de petróleo.
📌 Activos bajo vigilancia: los principales índices de Wall Street, el dólar frente al euro, la deuda pública estadounidense, el petróleo West Texas y Brent, el oro y el bitcoin.
Inflación de EE.UU.: señales para el mercado
La reacción favorable de la bolsa no equivale a que el riesgo haya desaparecido. Indica, más bien, que el mercado valora la falta de una sorpresa negativa. La atención pasa ahora a si los próximos datos de precios y empleo mantienen esa moderación sin mostrar un deterioro económico brusco.
La comunicación de la Reserva Federal será una señal central. Un mensaje que mantenga abierta la posibilidad de endurecer la política respaldaría al dólar y podría elevar la sensibilidad de las acciones y los bonos. Una pausa más clara aliviaría esa presión, aunque requeriría que la inflación siguiera dando señales convincentes.
También conviene vigilar Ormuz, la evolución del crudo y los inventarios disponibles. Una reapertura efectiva reduciría una parte del riesgo de suministro. En cambio, una prolongación del cierre elevaría la posibilidad de que la energía vuelva a complicar el panorama inflacionista.
🤔 ¿Podrá el mercado sostener su optimismo si la inflación deja de sorprender al alza, pero el riesgo energético mantiene abiertas nuevas presiones sobre los precios?
*Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.*
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