Preparando tu campus de trading

Solo unos segundos

Danos un momento

Te estamos abriendo las puertas del campus

Skip links

Llamadas bancarias suplantadas disparan fraudes y alarman al FBI

Llamadas bancarias suplantadas disparan fraudes y alarman al FBI

El aumento de llamadas bancarias suplantadas provoca transferencias fraudulentas y pérdidas millonarias, mientras FBI y bancos refuerzan alertas para evitar nuevos fraudes a clientes vulnerables.

💡 Según la Comisión Federal de Comercio (FTC), los consumidores en EE. UU. reportaron pérdidas superiores a 10.000 millones de dólares por fraude en 2023, el nivel más alto registrado hasta la fecha.

Alerta por suplantación bancaria: el fraude que persuade a las víctimas a vaciar sus propias cuentas

Las fuerzas de seguridad estadounidenses han intensificado las advertencias ante un repunte de llamadas fraudulentas que aparentan proceder de bancos o incluso de agencias federales. El objetivo es claro: inducir al cliente a transferir su dinero bajo el pretexto de protegerlo.

El FBI considera este fenómeno un problema en expansión. Según ha explicado la agencia, los delincuentes logran convencer a las víctimas para que muevan sus fondos a cuentas controladas por los propios estafadores, con pérdidas que pueden ascender a decenas de miles de dólares.

Cómo operan los estafadores

El esquema combina técnicas de spoofing —suplantación del número telefónico— y phishing, diseñadas para generar confianza inmediata. En muchos casos, la llamada parece provenir del número que figura en el reverso de la tarjeta bancaria del cliente.

Una vez establecida la comunicación, el fraude escala con rapidez. Los impostores aseguran estar investigando accesos indebidos a la cuenta y, para reforzar la narrativa, pueden proporcionar datos reales como el número de cuenta o el saldo exacto.

  • 📌 Solicitan contraseñas o PIN bancarios.
  • 📌 Inducen a transferencias “temporales” a cuentas supuestamente seguras.
  • 🔴 Presionan con urgencia para evitar que la víctima consulte con terceros.

El FBI recomienda denunciar estos episodios a través de su Centro de Quejas sobre Delitos en Internet (IC3), plataforma destinada a canalizar fraudes cibernéticos.

Un caso con pérdidas de 40.000 dólares

La clienta de JPMorgan Chase, Jennifer Lichthardt, relató que recibió una llamada que parecía proceder del departamento de fraude de la entidad. El número coincidía con el impreso en su tarjeta de débito.

Durante la conversación, los supuestos agentes le leyeron su número de cuenta y detallaron su saldo “hasta el último céntimo”. Incluso intervinieron falsos representantes del FBI que facilitaron un número de placa para reforzar la credibilidad.

Convencida de que su dinero corría peligro, transfirió cerca de 40.000 dólares desde su cuenta de Chase a otra cuenta que le presentaron como “asegurada”. Además, envió varios miles de dólares adicionales a un banco en línea. Posteriormente, los fondos desaparecieron.

Chase indicó que el dinero fue retirado de la cuenta del estafador el mismo día en que se depositó. La entidad reiteró que ningún banco legítimo solicita por teléfono, mensaje de texto o internet que un cliente mueva su dinero o conceda acceso remoto a sus dispositivos.

Otro patrón repetido: transferencias vía Zelle

Un caso similar afectó a Susie Allgood, clienta de Huntington Bank, quien recibió una llamada de alguien que afirmaba representar a Zelle. El interlocutor sostenía que debía convertir su perfil en una cuenta empresarial para seguir enviando y recibiendo pagos.

El estafador disponía de información sensible, incluidos los últimos cuatro dígitos de su cuenta y su número de teléfono. Bajo la promesa de mantener su dinero “a salvo”, Allgood envió 5.000 dólares a través de Zelle.

Ambas víctimas denunciaron los hechos ante autoridades locales y federales. Según la información difundida, ninguna había recuperado su dinero en el momento del reporte.

Qué dicen los reguladores

La Comisión Federal de Comercio (FTC) ha sido categórica: si alguien solicita mover fondos para “protegerlos”, se trata de una estafa. La agencia advierte que nunca se deben transferir dinero, criptomonedas u oro a desconocidos tras una llamada inesperada.

En términos generales, los bancos suelen cubrir fraudes no autorizados —por ejemplo, cuando un tercero utiliza una tarjeta sin permiso—. Sin embargo, la situación cambia cuando es el propio cliente quien ordena la transferencia, aunque haya sido engañado.

🔍 Ingeniería social y presión psicológica

Robert Richardson, agente especial del FBI en Chicago, explica que los delincuentes explotan el miedo. Al mencionar al FBI o insinuar una investigación, sitúan a la víctima en un estado de estrés que reduce su capacidad de análisis.

Además, parte de la información utilizada puede proceder de la dark web o de técnicas tradicionales como la revisión de documentos desechados. Con esos datos, incluso pueden consultar sistemas automatizados del banco para confirmar saldos y movimientos, aumentando así la verosimilitud del engaño.

Claves para evitar el fraude

  • ✅ Desconfiar de cualquier llamada que solicite mover dinero con urgencia.
  • ✅ Colgar y contactar directamente al banco mediante el número oficial.
  • 🔴 No compartir PIN, contraseñas ni códigos de verificación.
  • 📈 Reportar inmediatamente el incidente al banco y al IC3.

En un entorno donde la digitalización financiera avanza con rapidez, la principal línea de defensa sigue siendo la prudencia del usuario. La regla es simple: si alguien llama para “proteger” su dinero pidiéndole que lo transfiera, la amenaza no está en su cuenta, sino al otro lado del teléfono.

Artículo de divulgación financiera redactado por el equipo de Tu Plan A: Bolsa y Trading by Fran Fialli.


5may-inversión

Leave a comment


Esta web utiliza cookies. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Más información